Cuando nos preocupamos por los demás y nos sacrificamos por ellos, corremos el riesgo de olvidarnos de nosotros mismos y de nuestras propias necesidades. Esto le ocurrió a Irena, la protagonista del siguiente episodio de "Sin Complejos".
Irena tiene 50 años y vive cerca de Iłza, un pequeño pueblo al sur del Voivodato de Mazovia. Está casada y tiene dos hijos adultos. Hasta ahora, Irena dedicaba la mayor parte de su tiempo a los demás, priorizando sus propias necesidades. Se inscribió en el programa para cambiar esa situación y cuidar de sí misma.
El principal problema de Irena era el estado de sus dientes. Le quedaban pocos, lo que le hacía sentir muy cohibida y avergonzada de sonreír. Pero el cirujano plástico Dr. Szczyt también notó imperfecciones que, de corregirse, mejorarían su apariencia. Entre ellas, la caída de los párpados, que le daba un rostro triste. Resultó que no se trataba solo de un problema estético; también limitaba su campo visual.
El Dr. Nawrocki jugó un papel clave en esta transformación, admitiendo que los dientes de Irena representaban un desafío significativo. La falta de hueso para los implantes obligó a reconstruir primero el tejido óseo. Además, la inflamación también dificultó la tarea. En esta situación, se decidió extraer todos los dientes restantes y, tras la restauración ósea, colocar diez implantes que soportaran puentes de cerámica. El procedimiento completo fue largo, de cinco horas de duración, pero los resultados y la reacción de Irena conmovieron incluso a los médicos.

El procedimiento del Dr. Szczyt fue más corto esta vez, con una duración de tan solo 40 minutos. Además de corregir los párpados, los especialistas decidieron tratar la piel del rostro con láser. Mediante la aplicación de láseres localizados en la piel, se estimuló la producción de nuevas fibras de colágeno, mejorando así su aspecto. El efecto se completó con un tratamiento con plasma rico en plaquetas.
Como siempre, el maquillaje fue parte integral de toda la transformación. La directora creativa de Elever, Kamila Tadriyan, notó de inmediato el problema de las cejas poco perfiladas. Una solución sencilla y rápida fue usar gel para cejas, que las define a la perfección. Irena también quería aprender a contornear su rostro, y Kamila le mostró lo fácil que es usar bronceador. Este tipo de cosmético disimula lo que se quiere ocultar y también se puede usar, por ejemplo, para un lifting de ojos. Es importante no sobrepasar la línea bajo los pómulos al usar bronceador.
La transformación fue todo un éxito. Irena logró cumplir su sueño de dedicarse a algo solo para ella. Ahora es más segura y feliz. Por fin puede sonreír sin vergüenza. Además de su apariencia, su mentalidad ha cambiado, y eso es lo más importante en cualquier transformación.
El próximo episodio de "Sin Complejos" es el sábado a las 18 horas por TVN7.